martes, 24 de mayo de 2016

Peregrinación al Santuario del Sr. de Quyllurit'i

Quyllurit'i (pronunciado en quechua [qoj.ʎo̝ˈɾɪ̟.tʼɪ̟]) es una festividad religiosa que se desarrolla en las faldas del nevado Ausangate, esto en la localidad de Sinakara en la provincia de Quispicanchi en el departamento peruano del Cuzco. Es una de las mayores actividades religiosas de la Sierra sur peruana, celebrada anualmente en honor al Señor de Quyllurit'i con una participación activa de gran cantidad de devotos que se autodenominan naciones, procedentes de diversos pueblos y ciudades.1
Esta festividad y el santuario del Qoyllorit'i fueron declarados patrimonio cultural de la nación el 10 de agosto de 2004. Posteriormente el 27 de noviembre de 2011 la Unesco inscribió a la «Peregrinación al santuario del Señor de Qoyllorit'i» como integrante de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Hay varios registros sobre el origen de la festividad de Qoyllorit'i. Se cree que es una celebración autóctona que en tiempos relativamente recientes pasó a ser controlada por la Iglesia Católica. La siguiente es la versión oficial de la Iglesia, compilada por el cura del poblado de Ccatca entre los años 1928 y 1946.

En 1780 un niño mestizo llamado Manuel se le apareció a Mariano Mayta, un niño quechua que pastoreaba en las alturas del nevado Colquepunku. Ambos se hicieron buenos amigos. El padre de Mariano al enterarse de esto fue en busca de su hijo y quedó sorprendido al notar que su ganado había aumentado. Como recompensa mandó a Mariano a comprar ropa nueva para Manuel. Debido a que el tipo de tela que portaba Manuel era solamente usado por el obispo del Cuzco, se envió una comisión en búsqueda de este niño dirigida por el párroco de Ocongate.
El sacerdote intentó atraparlo y cuando lo consiguió el niño se transformó en una imagen sobrela piedra que hoy en día se ve, Mariano murió de la impresión en ese mismo lugar y fue luego enterrado bajo una piedra, en donde Manuel fue visto por última vez.
La piedra bajo la cual se dice que fue enterrado Mariano atrajo a un gran número de devotos indígenas quienes le encendían velas. Para darle al lugar un velo cristiano, las autoridades religiosas ordenaron el pintado de una una imagen de Cristo, más clara crucificado en la piedra. Esta imagen se empezó a conocer como el Señor de Qoyllorit'i.


La festividad de Qoyllorit'i reúne a más de 10.000 peregrinos cada año, muchos de ellos de comunidades rurales en áreas cercanas. Los campesinos asistentes se agrupan en dos naciones: Paucartambo y Quispicanchis. Esta división geográfica también refleja distinciones sociales y económicas ya que Paucartambo es una región agraria poblada por quechuas mientras que Quispicanchis es habitada por quechuas dedicados a la ganadería.

Las comunidades campesinas de ambas naciones emprenden un peregrinaje anual a la festividad de Qoyllorit'i llevando cada una consigo una pequeña imagen de Cristo al santuario. Estas delegaciones incluyen un gran elenco de danzantes y músicos vestidos en cuatro estilos principales



Fuente (www.wikipedia.com - fotógrafo : Raúl Montero )


domingo, 1 de mayo de 2016

Cruz Velacuy

Cruz Velacuy, es una palabra quechua que significa: Velación de la Cruz, se realiza tradicionalmente en Cusco, sus provincias, distritos y barrios, iniciando el día dos de mayo (noche de víspera) y amanecida del día siguiente (día central). El objetivo principal  de ésta tradición es  venerar y rendir culto a la Cruz, Su origen se remonta a las primeras décadas el siglo XVIII, cuando era una festividad privada o familiar relativamente modesta sin la fastuosidad que hoy se exhibe.





 Las fiestas del  Cruz Velacuy  son realizados por familias, vecinos del barrio, comunidades campesinas, instituciones, etc. quienes nombran un “carguyoq” (mayordomo) y éste se encarga de organizar y jurk´ar (comprometer) a familias, sea por amistad, respeto o de poder económico.






Es de costumbre encender una fogata delante del altar, para debilitar el frío, los mayordomos ofrecen ponches de haba cargado con licor de caña a los fieles asistentes, mientras que otros rezan entre velas y cirios (velas gigantes), disfrutan diversas danzas folklóricas y aproximadamente a las diez de la noche se realiza la quema de castillos y fuegos artificiales  al compás de banda de músicos, todo es fiesta y alegría.  






(Fuente: www.dearteycultura.com - fotógrafo: Raul Montero)